Poca gente se negaría a la reconfortante sensación de beber algo caliente en plena actividad invernal. Te mostraremos una guía para poder tomar la mejor decisión para poder comprar el mejor termo.

Un buen termo de acero inoxidable nos ofrece:

Beber líquidos calientes en plena actividad invernal sin necesidad de tenernos que detener a utilizar un hornillo lo que no siempre es posible.

Disponer de un contenedor irrompible, 12 veces más resistente que una cantimplora de aluminio, en el que también conservar alimentos líquidos fríos para el verano  o incluso medicamentos concretos preservados de temperaturas extremas.

Una gran resistencia al choque frente a los termos convencionales con cristal y mejor higiene que las botellas de aluminio o plástico.

Parece lógico pensar que si queremos mantener muchas horas seguidas una bebida caliente, incluso estando bajo cero, hay que elegir los mejores modelos. Con la oferta tan enorme que hay en los puntos de venta nos toca fijarnos en:

 

  • Que el precio no sea asombrosamente bajo suele haber un termo entre cuyas dos paredes no se ha hecho el vacío, de lo contrario en 2-3 horas el contenido se enfriará.
  • Que el tapa rosque y desenrosque con precisión, facilidad y sin deformarse. Podemos probar su hermeticidad llenándolo de agua en casa y agitándolo boca abajo por si gotea. Así podremos devolverlo sin usar.
  • Cuanto más estrecho y alto es el cuello exterior, donde rosca interiormente la tapa dosificadora, mejor suelen conservar el calor. Hemos verificado que a -10ºC este tipo de termos, por lo general más estrechos que sus competidores, ofrecen de 6 a 13 grados más de aislamiento y que en temperaturas que rozan los 0ºC son los únicos que tras 12 horas conservan la bebida agradablemente caliente. (los demás sólo alcanzan las 5-8 horas).
  • Elige una capacidad intermedia, de 0.75 de litro, si quieres compartir su contenido con dos o tres personas y piensa en uno de 0,35 litros para uso individual. Este último abulta tan poco, unos 19×6 centímetros, que anima a llevarlo en más ocasiones que los de 1 o 1,5 litros, bastante voluminosos.
  • Los termos cortos y anchos para comida son algo menos aislantes que los estándar para bebida, pero te permiten llevar alimentos más consistentes, como pasta, verduras hervidas, pisto, etcétera y dejar el hornillo en casa en salidas de una jornada.

 

Un pequeño truco:

Aunque casi nadie lo hace, funciona bien precalentar el termo con agua hirviendo, dejándola reposar 3 minutos, vaciándolo y luego rellenar con el líquido elegido también calentado hasta el punto de ebullición. Conseguiremos de 3 a 5 grados más en la bebida o sopa a lo largo del día. No debe llenarse a ras de tapón el interior ni cerrar éste inmediatamente, dejar salir el vapor durante al menos 15 segundos.

Y cuando compartas el termo con alguien, mejor pásales el vaso-tapón que el propio termo, porque así controlarás tú el correcto cerrado final e impedirás derrames en el interior de la mochila ¡imagina lo que le puede pasar a tu ropa, saco de dormir o cámara de fotos!